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¿Cómo impacta una infección en la frecuencia respiratoria?

Los datos compartidos por miembros de WHOOP durante enfermedades recientes, muestran cómo las infecciones respiratorias no solo provocan síntomas como secreción nasal y tos, sino que también afectan la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y la VFC.
Las infecciones respiratorias impactan partes del cuerpo involucradas en la respiración, incluyendo los senos paranasales, la tráquea y los pulmones. Se inflaman y provocan malestar general o incluso enfermedades graves. Si bien los síntomas visibles externamente suelen ser tos, estornudos y cuerpo cortado, las infecciones respiratorias también presentan otros signos menos obvios. La gente de WHOOP a menudo nota cambios en sus datos, en particular en la frecuencia respiratoria, la frecuencia cardíaca en reposo y la variabilidad de la frecuencia cardíaca. Tres miembros que recientemente superaron infecciones respiratorias compartieron ejemplos que ilustran cómo cambiaron sus métricas antes, durante y después de sus enfermedades.
La frecuencia respiratoria podría aumentar antes de la enfermedad
La frecuencia respiratoria (la cantidad de respiraciones que realizas por minuto) generalmente varía entre 12 y 20 rpm. Durante una infección, la inflamación y la mucosidad pueden dificultar la respiración, lo que provoca un aumento de la frecuencia respiratoria. La respiración rápida y superficial —o taquipnea— significa que tomas más respiraciones de lo habitual cada minuto. Enfermedades como la neumonía, la gripe y la COVID-19 pueden provocar un aumento de la frecuencia respiratoria. Ejemplos de datos recientes de WHOOP muestran cómo puede cambiar la frecuencia respiratoria durante una enfermedad respiratoria. La frecuencia respiratoria generalmente no varía mucho de un día para otro, por lo que un cambio de dos rpm puede significar que algo importante está ocurriendo. En el ejemplo A, una miembro de WHOOP recibió el Año Nuevo con fiebre, cuerpo cortado, malestar estomacal y fatiga, pero indica que no se hizo la prueba de COVID-19 después de pensar que sus síntomas eran por otro tipo de infección. Dijo que sus síntomas respiratorios solo los notó en sus datos de WHOOP, que aumentaron de su rango típico de 16-17.5 a 20 rpm mientras estuvo enferma. WHOOP informa la frecuencia respiratoria durante el sueño al calcularla usando los datos de la frecuencia cardíaca a través de un fenómeno conocido como arritmia sinusal respiratoria. En pocas palabras, cuando inhalamos, nuestra frecuencia cardíaca aumenta, y cuando exhalamos, nuestra frecuencia cardíaca disminuye, lo que nos permite pasar sangre preferentemente por los pulmones mientras están llenos de oxígeno. Debido a que nuestro sistema nervioso autónomo aumenta la frecuencia cardíaca durante la inhalación y la disminuyen durante la exhalación, podemos ver la frecuencia respiratoria en datos de frecuencia cardíaca continua al buscar este patrón cíclico de aumento y disminución.
La frecuencia cardiaca en reposo la convence de que se haga otra prueba
Es posible que notes que tu corazón late más rápido cuando no te sientes bien. Las infecciones respiratorias pueden aumentar la frecuencia cardíaca en reposo (FCR), ya que el corazón tiene que trabajar más para llevar oxígeno a todos los órganos. En el Ejemplo B, el 22 de diciembre se le informó a una miembro que había estado expuesta al COVID-19. El día 23 dio negativo en la prueba de COVID, pero su frecuencia cardíaca en reposo aumentó a más de 72 lpm, muy por encima de su rango típico de 49-54 lpm. Continuó teniendo una FCR más alta que el promedio durante cuatro días. Dijo que sus datos anormales la convencieron de hacerse la prueba nuevamente, y dio positivo el día 27.
La VFC muestra cómo el cuerpo está luchando contra la enfermedad
La variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) es una medición de tu sistema nervioso autónomo, y es una de las mejores métricas objetivas para la aptitud física y para determinar qué tan listo está tu cuerpo para rendir. Una VFC alta indica que tu cuerpo está listo para rendir físicamente, y cuando está baja puede indicar un problema como fatiga, deshidratación o enfermedad. En el ejemplo C, un miembro de WHOOP comenzó a sentirse enfermo el 5 de enero, y su VFC bajó al día siguiente a 43. Esa semana dio negativo a la prueba de COVID-19. Para el 9 de enero, su VFC volvió a su rango típico de 94-131.
Monitorea tu salud con WHOOP
El Monitor de salud de WHOOP te permite observar tus métricas de salud diarias para que puedas saber qué es normal para ti. Conocer tu FCR promedio, tu frecuencia respiratoria y tu VFC puede ayudarte a determinar cuándo algo podría estar mal. Más información: Investigación, datos y recursos sobre COVID-19: Consejos para monitorear tu salud durante una pandemia Los productos y servicios de WHOOP no son dispositivos médicos, no están previstos para diagnosticar COVID-19, gripe o cualquier otra enfermedad, y no deben usarse en sustitución de asesoramiento, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Todo el contenido disponible a través de los productos y servicios de WHOOP es solo para fines informativos generales.